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Uso GNU/Linux y no soy un marciano

Pongo la tele y veo a unos tíos corriendo en 'gallumbos' por una gran ciudad; a unos futbolistas echando un partido en un campo de fútbol en donde el barro les llega casi a la rodilla; a un policía jugando a boxeo con su perro y a un surfista que se divierte entre las olas con su mascota encima de su tabla. Por no hablar de los cientos de nadadores que se lanzan al agua en el puerto de Barcelona para seguir una tradición que se celebra desde varios años atrás y por estas fechas, aunque el agua no pase de los catorce grados centígrados.



Y me llaman rarito, casi loco, cuando sugiero la instalación y uso de cualquiera de las distribuciones linuxeras. Cuando muestro mi escritorio y las alternativas reales a todos esos programas que, pirateados claro, y bajo Windows, por supuesto, utiliza aquél o aquélla que me pide 'asesoramiento' informático. Vamos, que Windows le ha vuelto a dejar tirado y necesitan la ayuda de un 'experto' como yo para solucionar sus luchas con los de Redmond. Siempre he creído que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

Algunas veces me siento realmente como un marciano, como si hablara un idioma extraño o no supiera explicar lo que quiero decir.

Viendo que el concepto de libertad no vende, sorprendentemente, y que el de gratis sí lo hace pero no lo suficiente si éso implica cambio, he optado por vender el producto con ejemplo reales y directos: mira la pantalla y dime qué es lo que haces habitualmente con tu ordenador, a ver si yo puedo 'imitarlo' [aquí iría un emoticono que guiña el ojo, jeje]. Pero ni así. Qué rabia.

Si no fuera porque al conectar mi equipo y arrancar mi GNU/Linux se me pasan todos los males, tendría motivos suficientes para dejar de intentar atraer a usuarios windowseros a este increíble mundo. No puedo entender cómo somos, en ocasiones, tan cerrados de mollera.

Al final, viendo el panorama, acabaré por no dar 'soporte técnico' a esos usuarios y que cada cual resuelva sus luchas con el antivirus, con el disco duro que va muy lento y con los múltiples programas chorras que se instalan, como me tocó a mi hasta que decidí cerrar una ventana y abrir una puerta.

Felices fiestas.

[Actualización, 07/01/2009] Veo que no estoy solo en esta lucha. ¡Qué alivio!

Comentarios

eNtr0p1a ha dicho que…
La verdad es que es algo difícil de entender; el éxito que continúa teniendo Windows a pesar de las mejoras de las alternativas.

Yo no soy informático, soy un usuario de a pie. Bueno, estudio una rama de la ingeniería que algún conocimiento de programación en C y entorno Unix me ha dado; pero poco más. Sin esos conocimientos que están casi olvidados en su mayor parte por haberlos aprobado hace tiempo tendría la misma opinión: Linux es mejor opción en todos los aspectos.

Su handicap más gordo es que en ciertas tareas es un obstáculo para el usuario de nivel bajo. LO sé, porque mi padre y mi madre han sido mis conejillos de indias. Windows es más intuitivo y pequeñas cosas las hace por su cuenta sin generar problemas. Esos primerísimos pasos y cosas muy, muy básicas; Windows consigue ofrecérselas mejor a un usuario que Linux. Pero claro, cuando en uso del ordenador se prolonga en el tiempo, las ventajas de Windows se convierten en inevitables problemas y Linus en una ventaja en sí mismo.

Ese tiempo que cada usuario malgasta a lo largo de su vida (y ese dinero) para evadir todos los cotidianos problemas con los que tú mismo dices te enfrentas cada día ante tus clientes; es infinítamente mayor que el que debes malgastar en Linux para resolver algo. Tecleas en google, lees un poco, lo haces y voilà. El resto de problemas, simplemente no se dan.

Yo, por lo pronto, he conseguido convertir a mi hermano. Él mismo se da cuenta de cosas tan evidentes como que el mismo ordenador, con los mismos recursos, lo gestiona todo mejor. No hay cuelgues, ni bloqueos, ni trastornos con el antivirus, ni nada de nada. Mi hermana aún no está adaptada, pero bueno; es pequeña aún.
Blogoblo ha dicho que…
Mis 'clientes' no son otros que mis amigos, compañeros del trabajo o familiares. No me dedico profesionalmente a ésto, es sólo un hobby.

Seguramente por ser ellos mi 'target' es más sorprendente que sigan siendo reacios a probar cosas nuevas de alguien de confianza. Y más cuando tienen la posibilidad de tener al 'técnico' en casa, bien cerquita, a toque de teléfono y gratis total, y cuando una y otra vez te muestran el sistema ya plenamente funcional y te gusta...

Seguramente, si fuera un profesional con dedicación ni me plantearía sugerir pasarse a GNU/Linux. No porque sea malo, si no porque el que está acostumbrado a Windows ve un ordenador como un 'tragabolas' en el que meter cualquier cosa (entiéndase programas de todo tipo) sin plantearse, siquiera, si ese tragabolas está preparado para soportar toda esa comida. Y sé que la culpa siempre es del ordenador, nunca del usuario (faltaría más), que no sabe ni lo que hace ni entiende que un sistema y un equipo tiene también sus limitaciones. La solución rápida, siempre la misma, pasa por formatear y reinstalar... para seguir haciendo lo mismo. :(

En GNU/Linux sólo hay que entender que no se pueden romper las 'dependencias' (ese 'palabro' que viene a significar coherencia entre lo instalado y lo que vas a instalar) porque el sistema puede volverse inestable.

Con GNU/Linux siempre se pone la excusa de la Terminal y su uso obligatorio, que hace insalvable la migración desde Windows. Y, a no ser que busques algo más que el simple manejo del ordenador como usuario normal y corriente, por la Terminal no tienes que pasar si no es para coger el avión. :D

A mi, personalmente, me resulta mucho más intuitivo y coherente los tres menús del escritorio GNOME (Aplicaciones, Lugar y Sistema) que lo que tengo en Windows, por ejemplo. Y las enormes posibilidades de configurar todo el escritorio sin romperme demasiado la cabeza y dejarlo bien bonito.

Yo creo que es más miedo al cambio que otra cosa y aquello de 'más vale malo conocido que bueno por conocer' es una creencia muy asentada dentro de la inculturilla informática.

Un saludo.