Ir al contenido principal

Fedora 11: particiones Ext4 y boot

El otro día comentaba sobre el Swap, la unidad de intercambio en las instalaciones GNU/Linux. Hoy voy un paquito más allá y extiendo el tema a todo el particionado porque me he encontrado con algunas novedades con el nuevo Ext4 que sería conveniente comentar.


En primer lugar, y si realmente estás decidido a particionar con Ext4, que es la recomendación, debes tener en cuenta que si hasta ahora el disco lo dividías en tres particiones (raíz, Swap y Home), ahora añadimos una nueva, boot, es decir, la partición del arranque. Y digo ésto porque el boot y el Ext4 no hacen buenas migas, de momento.

El nuevo particionado tiene que seguir un patrón tal que así:

  • Partición Swap (Swap): el espacio destinado a esta partición seguirá la ecuación S=M+2, en donde S es el espacio destinado a Swap y M es la capacidad física de la RAM. Por ejemplo, para una RAM de 3 Gb, el espacio destinado a Swap ha de ser de 5 Gb. En mi caso, para una RAM de 4 Gb físicas (sólo tres reconocibles por el sistema en 32 bits), destino 6 Gb para esta partición.
  • Partición raíz (/): aquí va instalado todo el sistema, con lo que es conveniente que la capacidad mínima no sea inferior a 5-10 Gb. El formateado, con Fedora 11, es en Ext4. Como se puede ver en la imagen del principio, una instalación limpia y con las actualizaciones de última hora y algunas aplicaciones ya incorporadas, como OpenOffice 3.1, Inkscape y Blender, entre otras, no ocupa más de 5 Gb en total.
  • Partición Home (/Home): aquí van los archivos de configuración personal de cada usuario. También le damos el formato Ext4 y la capacidad de almacenaje irá en función de las necesidades de cada usuario.
  • Partición de arranque (/boot): en esta partición va el núcleo del sistema. Aquí va Linux, el kernel, con todas sus letras. Cada núcleo ocupa unos 10-20 Mb con lo que, en principio, no es necesario destinar más allá de 100 Mb en total (en mi experiencia con GNU/Linux, nunca he tenido más de cuatro núcleos activos). Esta partición es incompatible con Ext4 así que no queda más remedio que configurarla como Ext3. En mi caso, he sido un poco más generoso y esta partición la he montado con 200 Mb.

Si intentas configurar el sistema con las tres primeras particiones, como veníamos haciendo hasta ahora, dará error y te sacará de la instalación. Como digo, el boot no puede estar en una partición Ext4, con lo que hay que sacar ese boot y montarlo como una partición diferente en Ext3.

Además, también es recomendable no ocupar la totalidad del disco con particiones y dejar un espacio libre y disponible para futuras ampliaciones o configuraciones (nuevos Home, por ejemplo, para instalar nuevas distribuciones).

En todo este embrollo, resulta muy curioso, quizás irritante, ver la gestión que hace Windows (y algunas aplicaciones extra de diseño) en sus instalaciones: de los 5 Gb que necesita la partición GNU/Linux para instalar todo el sistema (salvo paquetes de desarrollo que quedan lejos de la mayoría), Windows requiere ocho veces más de espacio si tenemos en cuenta el SP2 del Ultimate y el paquete de diseño gráfico de Adobe que tengo instalados.

Fuente | Guía de instalación de Fedora 11

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Como siempre Blogobló una gran ayuda por tu parte hacia los demás con esta información, yo me he pasado al lado oscuro hace poco pero con Ubuntu y estamos aprendiendo, lástima mi Adobe Premiere y Encore por ellos tengo que tener todavía Windows en arranque dual porque si no....
Anónimo ha dicho que…
Buenas tardes, quiero instalarme Fedora 12, y me gustaría saber si en esta, la partición /boot también debe ir como ext3 como en Fedora11 (como pone en su blog) o se puede pone como ext4.
Blogoblo ha dicho que…
Con Fedora 12 ya no es necesario sacar el /boot de la partición raíz porque ya es compatible con Ext4.

Volvemos, pues, a recuperar las 3 particiones: swap, raíz y Home.

Un saludo.
Anónimo ha dicho que…
Entonces las únicas particiones que debería hacer son: swap, /, y /home , no?
Si tambien añado la particion /boot como se ha hecho siempre, pasaría algo? No sería mejor?
Me gustaría saber que tamaño o porcentaje es recomendable dejar para raiz y home. Por ejemplo si tengo un disco de 1TB.
Un saludo, y feliz navidad :)
Blogoblo ha dicho que…
La única razón por la que el boot se sacaba de la raíz en Fedora 11 era por la incompatibilidad, en su día, con el sistema de particionado Ext4 (el boot sólo era compatible hasta el Ext3). Pero ahora ya da cobertura a ese nuevo particionado y ya no tiene sentido sacarlo de la raíz. Todo en Ext4 y listo.

De todas formas, si por algún motivo en particular lo quisieras separar de la raíz, lo puedes hacer sin problemas. E incluso dejarlo en Ext3 si es que no prefieres el Ext4 pero es una elección tuya y no impuesta ya por las limitaciones anteriores. Funcionar, funcionará igualmente.

En cuanto a la distribución de la capacidad del disco duro, en tu caso enorme (1 GB), yo dedicaría gran parte de ese espacio para una partición (o dos) dedicada exclusivamente para contenido (música, vídeo, etc) y que ubicaría en /media y el resto lo distribuiría siguiendo las proporciones de la imagen que ilustra esta entrada.

Por ejemplo, y aproximadamente:

- Swap: en función de la RAM
- Raíz (/): 100 Gb
- Home (/Home): 40-50 Gb
- Datos 1 (/media/"datos1"): 425 Gb
- Datos 2 (/media/"datos2"): 425 Gb

Lo de separar el espacio restante de contenido (datos1 y datos2) es por una cuestión de diversificar riesgos. Por si acaso, vamos. ;-)

Un saludo. Y Feliz Navidad.