Shure se lanza al mercado 'orejero'

Después de la gran fama que Shure se ha ganado a pulso con sus diferentes in-ear, ahora entra de lleno en el mercado audiófilo con tres auriculares de la gama SRH.


Imagen extraída de la web de Shure

El Shure SRH240 está orientado a escuchas de uso cotidiano, por decirlo de alguna manera. Su precio se sitúa sobre los 60 dólares.

El SRH440 está orientado al mercado profesional y optimizado para el monitoreo en estudio de grabación. Por cien dólares es tuyo.

El SRH840, el tope de gama, estaría orientado para audiófilos directamente, para aquéllos que quieren/necesitan lo máximo en calidad y detalle. Su precio: 200 dólares.

Si bien Sennheiser ha desarrollando una gama pro de auriculares in-ear a partir de sus consagrados orejeros HDxxx, parece que Shure también lo va a intentar pero a la inversa, poniendo en el mercado unos orejeros de calidad a partir de sus excelentes in-ear.

Yo tenía mis dudas con los IE8 pero, viendo cómo se comportan, no dudo que los SRH de Shure también estarán a gran altura.

Vía | Headphone Solutions


Fedora 11: particiones Ext4 y boot

El otro día comentaba sobre el Swap, la unidad de intercambio en las instalaciones GNU/Linux. Hoy voy un paquito más allá y extiendo el tema a todo el particionado porque me he encontrado con algunas novedades con el nuevo Ext4 que sería conveniente comentar.



En primer lugar, y si realmente estás decidido a particionar con Ext4, que es la recomendación, debes tener en cuenta que si hasta ahora el disco lo dividías en tres particiones (raíz, Swap y Home), ahora añadimos una nueva, boot, es decir, la partición del arranque. Y digo ésto porque el boot y el Ext4 no hacen buenas migas, de momento.

El nuevo particionado tiene que seguir un patrón tal que así:

Partición Swap (Swap): el espacio destinado a esta partición seguirá la ecuación S=M+2, en donde S es el espacio destinado a Swap y M es la capacidad física de la RAM. Por ejemplo, para una RAM de 3 Gb, el espacio destinado a Swap ha de ser de 5 Gb. En mi caso, para una RAM de 4 Gb físicas (sólo tres reconocibles por el sistema en 32 bits), destino 6 Gb para esta partición.

Partición raíz (/): aquí va instalado todo el sistema, con lo que es conveniente que la capacidad mínima no sea inferior a 5-10 Gb. El formateado, con Fedora 11, es en Ext4. Como se puede ver en la imagen del principio, una instalación limpia y con las actualizaciones de última hora y algunas aplicaciones ya incorporadas, como OpenOffice 3.1, Inkscape y Blender, entre otras, no ocupa más de 5 Gb en total.

Partición Home (/Home): aquí van los archivos de configuración personal de cada usuario. También le damos el formato Ext4 y la capacidad de almacenaje irá en función de las necesidades de cada usuario.

Partición de arranque (/boot): en esta partición va el núcleo del sistema. Aquí va Linux, el kernel, con todas sus letras. Cada núcleo ocupa unos 10-20 Mb con lo que, en principio, no es necesario destinar más allá de 100 Mb en total (en mi experiencia con GNU/Linux, nunca he tenido más de cuatro núcleos activos). Esta partición es incompatible con Ext4 así que no queda más remedio que configurarla como Ext3. En mi caso, he sido un poco más generoso y esta partición la he montado con 200 Mb.

Si intentas configurar el sistema con las tres primeras particiones, como veníamos haciendo hasta ahora, dará error y te sacará de la instalación. Como digo, el boot no puede estar en una partición Ext4, con lo que hay que sacar ese boot y montarlo como una partición diferente en Ext3.

Además, también es recomendable no ocupar la totalidad del disco con particiones y dejar un espacio libre y disponible para futuras ampliaciones o configuraciones (nuevos Home, por ejemplo, para instalar nuevas distribuciones).

En todo este embrollo, resulta muy curioso, quizás irritante, ver la gestión que hace Windows (y algunas aplicaciones extra de diseño) en sus instalaciones: de los 5 Gb que necesita la partición GNU/Linux para instalar todo el sistema (salvo paquetes de desarrollo que quedan lejos de la mayoría), Windows requiere ocho veces más de espacio si tenemos en cuenta el SP2 del Ultimate y el paquete de diseño gráfico de Adobe que tengo instalados.

Fuente | Guía de instalación de Fedora 11


Fedora 11: abre la boca, león

Hoy mismo ha sido lanzada oficialmente Fedora 11, también conocida por Leónidas.

En esta versión, Fedora 11 implementa y recomiendan el uso del formato de particionado de disco Ext4 y trae, a su vez, aunque algo camuflado, el poderoso Btrfs:



Sobre el BTRFS: Btrfs es un sistema de archivos en etapa de desarrollo capaz de administrar y de direccionar no sólo mayores cantidades de archivos y de mayor tamaño que los sistemas ext2, ext3 y ext4, sino que además es capaz de manejar mayores volúmenes de archivos. Btrfs está diseñado para hacer el sistema de archivos tolerante a diversos errores, y para facilitar la detección y reparación de los mismos en el momento en que están ocurriendo. Utiliza sumas de verificación para asegurar la validez de los datos y de los metadatos, y provee capturas del sistema de archivos que pueden ser utilizadas para realizar respaldos o reparaciones.

Para montar una partición en Btrfs, hay que iniciar el equipo para la instalación con la opción: icantbelieveitsnotbtr. Lo que ocurra a partir de entonces, es sólo bajo tu responsabilidad.

Por otro lado, y aprovechando que los próximos días probaré la nueva versión y, lo más probable es que la instale definitivamente desde cero, me ha venido a la mente una cuestión ya algo manida sobre el espacio que debemos destinar a la partición de arranque o Swap.

Unos hablan de destinar el doble de la RAM física que tenemos; otros, que algo menos; también los hay que destinan mucho más, aprovechando un espacio excedente en el disco.

Pues bien, desde Fedora nos recomiendan seguir esta ecuación:
S = M + 2
donde:

S = Capacidad en Gb de la Swap
M= Capacidad en Gb de la RAM

Por tanto, si la RAM es de 1 Gb, la Swap debería tener un tamaño de 3 Gb; si la RAM es de 3 Gb, la Swap sería de 5 Gb.

Yo andaba entre los 5 y los 6 Gb, siempre según cómo me pillara el día a la hora de formatear, para una RAM de 3 4 Gb, y nunca me ha dado problemas. Ahora lo aplicaré a rajatabla.


Sennheiser IE8: love is in the In-Ear

Seguramente resulte algo pretencioso empezar una entrada diciendo que el Sennheiser IE8 es el mejor auricular portátil que he probado hasta ahora. Sobretodo teniendo en cuenta que también tengo los Westone 3 y los Shure SE530, dos colosos y máximos referentes en calidad en el mundo del audio portátil. Pero es que es así.



Parecía que el mercado de los auriculares in-ear de alta calidad se ceñían a tres marcas americanas: Westone, Shure y Ultimate Ears. Pero también parece que Europa no se quiere quedar atrás y, de la mano de Sennheiser y su gama IE, volvemos a dar una nueva vuelta de tuerca al mercado y, aunque gustosamente, nos complica la vida a los consumidores con otro competidor de alto nivel. Parafraseando la canción, 'el amor está en el... in-ear 8". ¡Guau!

A grandes rasgos destacaría tres aspectos característicos del nuevo Sennheiser IE8: la sorprendente confortabilidad; un cableado reemplazable muy flexible y ligero; y un sonido con cuerpo y sonoridad de gran precisión. ¿Defectos? Que no lo haya tenido antes. ;-)

Confortabilidad y ergonomía

En cuanto a la comodidad, si bien siempre he pensado que los Westone, ya sea en la versión UM2 como en el W3, se llevan la palma al conseguir un ajuste excelente que redunda en una gran confortabilidad y aislamiento del exterior, el Sennheiser IE8 plantea una dura competencia.

El IE8 se acerca mucho más a los auriculares de Ultimate Ears, al no profundizar tanto en la cavidad, pero se aleja, al mismo tiempo (o, lo que es lo mismo, se acerca a los Westone) en cuanto a comodidad. Con un diseño menos agresivo, el IE8 se ajusta francamente bien a la oreja, consiguiendo que el paso de las horas no se convierta en una sufrimiento permamente al no darse un contacto directo y tan agresivo con la piel. Su diseño, muy ergonómico, contribuye soberanamente a ello.

Como ya viene siendo habitual en este tipo de auriculares, la elección de una funda u otra marcará definitivamente el ajuste preciso y calidad sonora final. Así que mi recomendación pasa por tomarse el tiempo necesario para probar todas y cada una de las fundas hasta dar con la que mejor encaje en nuestro oído. De todas ellas, con las que he conseguido un mejor equilibrio entre calidad de sonido, ajuste y aislamiento son las doble banda.

Cableado y accesorios

En cuanto al cableado, me parece el mejor de los cables que he probado hasta ahora en este tipo de auriculares. Está a medio camino del grosor del cable del Shure SE530 y el fino Super.Fi 5 y nada tiene que ver con el cable Westone, salvo en que también es muy ligero y muy maleable y, además, no coge formas indeseables una vez que lo has guardado repetidamente en la caja.



En general, me parece un cable resistente, muy agradable al tacto, ligero y que no transmite interferencias con el movimiento.

Por si fuera poco, el cable del IE8 es reemplazable, al estilo del cable de los Super.Fi 5 Pro de Ultimate Ears. Al menos éso dicen porque, por más que intento sacarlo, no puedo, y no me veo capaz ni con ánimo de poner a prueba su resistencia. Pero salir, sale, teóricamente.

Entre los accesorios que viene en el pack, además de las múltiples almohadillas que comentaba antes, que suman en total veinte unidades o, lo que es lo mismo, diez pares de diferentes medidas y formas (doble banda, silicona, etc.) también incluye una bonita pero algo aparatosa caja de aluminio en donde guardar el auricular y unos soportes para fijar tres pares de esas fundas.

Además, también se incluye el bastoncillo limpiador de cera, que va incrustado en la parte inferior de la misma caja.

Por último, también viene incluido un par de adaptadores de silicona (ver la imagen que abre el post) para sujetar el auricular en la oreja con el fin de que no se mueva así como una pinza o clip que permite fijar el cable del auricular a la camisa.

Como nota final para cerrar este apartado, de momento no he encontrado ningún sitio donde vendan las almohadillas que usa este auricular: no las he visto en la propia Sennheiser y tengo serias dudas sobre la compatibilidad con las usadas en los Ultimate Ears, que ya probaré cuando tenga el momento.

Perfil sonoro

Aventurándome ya en la pura y dura subjetividad del aspecto musical, me ha llamado la atención la gran potencia en los graves, en su configuración balanceada predeterminada -que luego concreto más- y la enorme presencia de los medios, con un detalle realmente bueno.



Si comparo el Sennheiser IE8 con el Westone 3 y el Shure SE530, teniendo en cuenta que el reproductor usado en mis escuchas es el Sony NWZ-A829, con ecualizaciones y efectos desactivados por completo, me encuentro con lo siguiente:

- En los graves: en el momento del desembalaje, con la configuración balanceada a máxima potencia, el grave del IE8 es más profundo y farragoso que el W3. El grave del W3 es más delicado y detallado de todos los que he probado, más neutro y menos agotador que el IE8, seguramente. Por parecido razonable, al IE8 lo situaría más próximo al Super.Fi 5 Pro que al W3. El Shure SE530, incluso, es menos denso aunque menos detallado también.

El IE8 permite configurar el nivel de graves que deseas girando la rueda dedicada que dispone en su parte trasera (ver imagen de la izquierda). En total son cinco los niveles de potencia disponibles y, para balancear, basta con introducir el extremo del bastoncillo limpiador de cera, por ejemplo, y seleccionar uno de esos niveles.

Balanceando el sonido hacia su nivel mínimo, junto al típico rodaje del paso de las horas, el grave mantiene su omnipresente energía pero se clarea y, allí donde antes había un punto tosco, ahora hay detalle y más dulzura. Impresionante.

- En los medios: éste no es el punto fuerte del W3 pero sí podría considerarlo como el aspecto más destacado del IE8. En este punto tiene más parecido con el SE530 de Shure que con el Westone, al ser más definido y potente, resultando que las voces tienen mayor presencia y claridad, y el sonido de las guitarras tienen cuerpo y detalle. Aún así, también creo que se queda un pelín por debajo respecto a los medios del Shure, resultando más dulzones y realistas, para mi gusto.

Lo que más me impacta es que la enorme potencia en las frecuencias bajas no afecta para nada en los medios. Nada interfiere y existe una sinergia perfecta entre percusiones contundentes y voces delicadas. Es destacable el sonido realista, diría que en su justa medida.

- En los agudos: el W3 vuelve a imponerse pero relativamente. Si bien en ocasiones y particularmente con las puntas muy agudas en las voces, en el Westone aparece un punto de sibilancia molesto, con el IE8 no se da, resultando un sonido comparativamente más apagado o, mejor dicho, más natural (EMHO, el Westone no debería subir tan arriba, como ya he comentado alguna vez). Digamos que el sonido Sennheiser se acerca mucho más al Shure que al Westone.

Con los platillos, sin embargo, que tanto me sorprendió su presencia con los W3 (viniendo del UM2, con un sonido más plano en general), aunque también están presentes en el IE8, quedaban más disimulados al principio y cogen más cuerpo tras unas horas rodando. Están ahí pero no tienen tanta presencia. Son más sutiles, como pasa con el medio respecto al Shure.

Algo que me ha llamado mucho la atención con el paso de las horas es la espacialidad tan lograda que se consigue con el IE8. El sonido se expande profusamente pero manteniendo la cercanía, es decir, mientras que en el W3 se abre (tras el rodaje) hasta el punto de que realmente parece que esos instrumentos se hayan alejado un metro de ti (con el SE530 todavía más) con el IE8 sigue manteniendo esa proximidad: es como si el sonido se expandiera hacia arriba y no hacia adelante. Difícil de explicar, la verdad.

En resumidas cuentas, y teniendo presente el tiempo de uso que llevo con uno y con los otros, creo que la musicalidad de cada uno sigue un patrón tal que así:




Con esto quiero decir que, en términos generales, el Sennheiser IE8 daría una respuesta más equilibrada para diferentes tipos de música, seguido de cerca del Westone 3 y algo más alejado el Shure SE530.

Por ejemplo, que el Westone 3 llegue un poco más arriba que el IE8 en las notas más agudas permite percibir más fácil y claramente el detalle pero también, si no se da un buen equilibrio con el resto de aspectos, es muy fácil atravesar la fina línea que separa el sonido 'natural' de la estridencia (sibilancia), como en algún momento puntual pasa con el Westone 3.

De igual manera pasa con el medio en el Shure: ir un poco más arriba, si el resto de frecuencias no acompañan, como puede ser con los graves menos definidos, hace que brille demasiado y se pierda la perspectiva compacta del conjunto. No hay nada mejor que tenerlos todos para poder ver las diferencias...

Por eso con el Sennheiser IE8 encuentro cierta armonía que no he encontrado con otros auriculares, o no de forma tan precisa, y aunque tiene una marcada tendencia al grave, que al principio espanta y luego gusta, no descuida el detalle de las voces limpias y sonidos claros que se mezclan logrando una gran musicalidad.

Conclusión

Sé que el Sennheiser IE8 es bueno porque me hace olvidar que estoy utilizando un auricular para disfrutar de mi música y éso ya es sintomático. Ya no me fijo tanto, o no lo percibo tan claramente, en los matices distorsionadores, los aspectos en los que al principio no les das mucha importancia pero luego casi te martillean el tímpano de forma obsesiva para acabar resignado: 'este agudo es demasiado incisivo'; 'este medio suena metálico'; 'los instrumentos se solapan'; 'el sonido es sucio'; etc.

No digo que el IE8 sea perfecto, que no lo será, pero suena mejor, al menos en su conjunto, que otros muchos. Sus prestaciones son envidiables y su sonido, realmente bueno. Desde luego que, para mi, el Sennheiser IE8 se ha ganado un hueco entre los grandes.



Cuando me coloco los SE530, el cuerpo me pide un medio más dulce y realista, así que vuelvo a los IE8; cuando tengo los W3, también vuelvo al IE8 para tener unos agudos menos chirriantes. Y cuando tengo los IE8 en mis oídos, no me acuerdo demasiado ni del W3 ni, sobretodo, del SE530 ni de ningún otro.

A día de hoy, y con permiso del W3, podría decir que ya he encontrado lo que buscaba aunque sé que esta sensación sólo dura hasta la siguiente novedad. O no.


Elecciones europeas y software libre

La casualidad ha hecho que un correo electrónico de la Fundación para el Software Libre (FSF) a propósito de las Elecciones al Parlamento Europeo del 7 de junio y una curiosidad personal sobre qué piensan nuestros políticos (españoles) al respecto del uso del software de código abierto se hayan cruzado en el camino.

Sobre mi curiosidad, y por lo que he podido sondear hasta hoy (que es tirando a poco), el único partido del que he obtenido respuesta a mis dudas (qué pensáis del software libre, qué váis a hacer al respecto y qué opinión tenéis sobre el coste de las licencias privativas) ha sido Raül Romeva, del grupo ICV, y segundo en la lista de ICV-EUiA para la europeas, que comenta:

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Creo que todas las instituciones comunitarias deberían utilizar software libre. Y por una cuestión de transpariencia, también estoy de acuerdo en que, mientras no consigamos que se utilice únicamente software libre, se debería hacer público el gasto de las licencias de software de los respectivos proveedores. Quisiera añadir también que estoy especialmente orgulloso de que actualmente en la sede de ICV sólo se utilice software libre.


Quisiera dirigirte también a una de las propuestas del programa de ICV-EUiA que concreta la posición de la coalición respecto el software libre y que defenderé en el Parlamento Europeo en caso de ser reelegido como Eurodiputado. La propuesta la puedes encontrar en el programa que está colgado en la web (está en el bloque de "Una Europa de derechos para todos"):


- Promover el uso del software libre. Las instituciones públicas se han de posicionar de forma clara en favor del uso del software libre y de los estandares abiertos y ofrecer todos los contenidos que estén financiados con fondos públicos, sean textuales y/o multimedia, con licencias abiertas (copyleft). ICV-EUiA apoya el programa DABC de la Comissión Europea que promueve el uso del software libre y la petición Open Parlament de recomendar el uso de estandares abiertos entre el Parlamento y los ciudadanos. Seguiran vigilando para evitar que prosperen los intentos de legalizar las patentes de software en Europa.


Del resto de partidos no he obtenido respuestas directas pero, echando un vistazo a sus webs, al programa electoral y posicionamiento general manifestado en mítines y/o pronunciamientos en medios de comunicación, no me siento especialmente satisfecho: desde el apoyo genérico al software libre por parte del PSOE, sin demasiadas concreciones, al apoyo explícito del uso de licencias públicas y privadas del PP, pasando por el de UPyD, que también apoya de facto el uso del software libre.

Independientemente de este aspecto particular, referente al software libre, el voto también pende de otras variables que afectan a otros ámbitos de la vida así que cada cual lea y saque sus conclusiones, y vote en consecuencia.

Lo que sí podemos hacer, y ahora enlazo con la primera parte de esta entrada referente al correo de la FSF, es la de enviar un emilio a cada candidato con el siguiente texto tipo (mi inglés no es demasiado bueno así que he tirado de traductor y he adaptado ligeramente el texto para hacerlo algo más comprensible. Si se te ocurre una mejor traducción, aquí tienes la versión en inglés):

Estimado ,

Me dirijo a usted en nombre de los usuarios de software libre en la región de [indicar aquí la región] . El software libre es un movimiento creciente, con más de veinte años de historia, y no se refiere al precio, sino a la libertad, porque es un software que permite a sus usuarios ver cómo funciona, hacer cambios y compartir esos cambios con los demás. Ejemplos de software libre conocidos tenemos el navegador web Firefox, la suite ofimática OpenOffice, y el sistema operativo GNU/Linux.

El software libre tiene claros beneficios sociales; es desarrollado por comunidades de empresas e individuos que eligen compartir sus talentos de manera que permitan a las comunidades mejorar el software que no sería rentable en una famosa empresa desarrolladora de software. Por ejemplo, los usuarios ciegos puedan adaptar el software libre para trabajar mejor con los lectores de pantalla, o los hablantes de lenguas menos comunes como el galés pueden traducir el software a su lengua materna.

El software libre también tiene beneficios económicos. Dado que los usuarios pueden examinarlo y modificarlo, resulta imposible que un proveedor controle el mercado. Esto fomenta la cooperación y un verdadero mercado libre entre empresas. Como resultado, el software libre tiene costos más bajos asociados con él, como es en el mantenimiento. Gobierno, instituciones educativas y organizaciones empresariales tienden cada vez más hacia el software libre por sus beneficios económicos y sociales.

Sin embargo, el software libre siempre está bajo la amenaza de una nueva legislación en el Parlamento Europeo. Por consiguiente, le pido a usted que, como candidato en estas elecciones, por favor lea el Pacto por el Software Libre y ayude a proteger el futuro del software libre en Europa mediante la firma y el envío de una copia por correo electrónico a la dirección contact@freesoftwarepact.eu o por fax al + 33 1 45 65 32 90.

¡Gracias por apoyar el bien público que es software libre!

Atentamente,

NOMBRE

Por lo menos intentamos que los políticos se mojen en el tema y nos manifiesten por dónde van los tiros.

[Actualización] Hay disponibles, en castellano, unas plantillas para descargar y cumplimentar sobre el programa de adhesiones al Pacto sobre el Software Libre. Enviamos el texto anterior y adjuntamos los archivos siguientes: [Plantilla en PDF] [Plantilla en ODT]


Parecidos más que razonables

Yo diría que es puro vaporware si no fuera porque viene de una página con temática manzanera. Juzga por ti mismo lo que podría ser la nueva versión del iTouch iPhone...


Y ahora mira a otro de los ya sobradamente conocido por todos nosotros:


Las prestaciones que podría incorporar:

- Capacidad: 16-32 gb (sin ranura para tarjetas extraíbles)
- Autonomía: incrementada un 50% sobre la actual
- Cámara de fotos de 3,2 mpx
- Pantalla OLED
- Más RAM y más potencia de procesador
- Radio FM y brújula

Si no dijera lo de la cámara de fotos, podría estar definiendo las características del Cowon S9. Pero no, hablo del futurible iTouch iPhone de Apple.

¿Se parecen, no? No, si ahora va a ser que es Cowon quien innova en sus diseños (que lo hace, realmente, al menos en los últimos tiempos) y Apple la que copia... todo.

Vía | AppleSfera


Breve toma de contacto con los Sennheiser IE8

Un nuevo paquete ha llegado a casa esta semana.



Busco graves, medios y altos refinados, sin sibilancias y, porqué no decirlo, una primera toma de contacto con la alemana Sennheiser.

Mi primera batalla empieza por dar con las almohadillas que mejor se ajustan a mi cavidad auditiva. Me ha costado un buen rato pero he acabado por quedarme con las doble banda que me ofrecen una buen equilibrio entre sujeción, aislamiento y calidad de sonido.

Desde ya empiezo con el rodaje. Y las primeras sensaciones son buenas: el Sennheiser IE8 llega con una gran carga de graves, unas voces con mucha presencia y unos altos sin problemas de sibilancia.

Ahora les debo los 100 días de gracia, que ésto acaba de empezar aunque ya muestra buenas maneras.


My Brightest Diamond

Es mi propuesta musical para esta semana:


Artista: My Brightest Diamond
Álbum: Bring me the workhorse

A este disco le sienta bien el SE530 con el Sony.


Nunca hay gadgets de sobra

Me ha hecho gracia leer este artículo sobre un tema con el que todos, en mayor o menor medida, podemos sentirnos reflejados.



La verdad es que, a medida que leía, he descubierto que varios puntos encajaban bastante con mi perfil... geek. Y casi no sé cómo tomármelo, sinceramente: si reír o pedir hora en el médico.

Sólo hay que hacer una sencilla operación aritmética para comprobar que en mi casa hay más cacharritos electrónicos que en la casa de varios de mis amigos juntos; que sí, uso GNU/Linux y le suelto el sermón padre a todos los conocidos, compañeros y amigos para que también lo usen (una minoría ya ha migrado, algunos ya los tengo casi convencidos y el resto, por lo menos, saben de qué hablo); que soy el mejor tester de mi ordenador -mis ordenadores, mejor dicho- a los que trato y maltrato con pruebas y más pruebas, y con mimos en forma de nuevo hardware -que instalo con mis manitas- que me permite aguantar todo lo que le eche, aún teniendo ya unos cuantos añitos. Y que sé a ciencia cierta a qué cacharro pertenece cada uno de los cables USB o de corriente que cuelgan de la pared, como si fueran auténticos trofeos. Llámame rarito, si quieres.

Como no sé dónde acaba el juego y dónde empieza la patología, yo sigo en mis trece hasta que un experto (absténganse los que anden peor que yo) me diga algo y le sigo sacando punta al lápiz con un nuevo gadget del que pronto informaré.

Nota: la imagen es una captura de pantalla de mi Cowon iAudio X5L de 30 gb que conservo como oro en paño y con el que empecé en toda esta movida del audio portátil.


Ubuntu 9.04 lanzada oficialmente



Ya está aquí la Jaunty Jackalope, que llega entre libros y rosas, aunque no con demasiado buen pie.

La he instalado dos veces ya, con Ext4 y con Ext3, y entre los problemas que he tenido con los usuarios para configurar el sistema; los iconos que desaparecen del escritorio sin más; la red inalámbrica que hace cosas raras (ha llegado un momento en que el icono de redes no me dejaba seleccionar el tipo de conexión, una vez que he deseleccionado la inalámbrica) y un par de cuelgues de la muerte que me ha dado, con reinicio desde el power directamente, me vuelvo a mi querida Fedora 10, que no me da guerra. Y ya probaré de nuevo más adelante, que ahora no tengo voluntad.

Por otro lado, se nota el trabajo realizado sobre el arranque del sistema, ya no sólo con la Ext4 sinó también con la Ext3, que arranca más rápido que con la anterior 8.10. Y también se agradecen los nuevos themes predeterminados, bastante más modernos que a los que estábamos acostumbrados.

Seguimos avanzando y mejorando. Y en un mes, Fedora 11.