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EarSonics SM3, el tres vías europeo

EarSonics es una empresa francesa que se dedica a la fabricación y comercialización de auriculares customizados para músicos. Es decir, los de carcasa personalizada y ergonómicamente adaptada a la cavidad auditiva.

Además de la gama pro, exquisita y cara, disponen de una gama de auriculares universales, un poco más baratos y con carcasa estandarizada, compatible con el uso de esponjillas desechables o moldes a medida.

Entre los universales destaca el EarSonics SM3, un tres vías de armadura balanceada.

Para el caso que ahora me ocupa entiendo que el UM3x, de Westone, es el alter ego estético, de construcción y sonoro del SM3 así que lo referenciaré aunque no significa que sean dos gotas de agua.

Estos dos intracanales mantienen la esencia de la arquitectura balanceada, aportando gran transparencia y detalle, buena separación instrumental, y un sonido cercano y bien controlado.

Aquí empieza mi reseña sobre el EarSonics SM3. Como siempre digo, aquí no encontrarás verdades absolutas sino una opinión personal, subjetiva y discutible, en donde no tomo como referencia más que mi oído y la excelente oportunidad que se me brinda para compararlo con otros muchos auriculares que poseo o he probado.

Especificaciones técnicas

Según los datos oficiales, ésta es la carta de presentación del Earsonics SM3 (entre paréntesis, los referentes al Westone UM3x):

  • Sensibilidad: 122 dB/mW (124 dB SPL/mW)
  • Rango de frecuencia: 20 Hz -18 kHz (20 Hz -18 kHz)
  • Impedancia: 34 ohms (56 ohms)

Son valores bastante parejos, con impedancias bajas que permiten mover cualquiera de los dos auriculares desde un reproductor portátil sin demasiados problemas. Al menos, con los reproductores que tengo: Cowon, Sony  y Sandisk.

Accesorios

El EarSonics SM3 viene con poca variedad de protectores de serie. Sin contar las Comply grandes que ya vienen colocadas en el auricular, incluye un segundo par ligeramente más fino y corto, otro par de protectores de silicona de doble banda y el bastoncillo limpiador.


En realidad, las doble banda de silicona son unas triple banda recortadas, se ve claro. Es un tiempo que nos ahorramos en manualidades.


También incluye una caja protectora para guardar el auricular y llevar esos pocos accesorios que trae consigo. Es de tela, más flexible que la de los Westone (exceptuando la chulada de piel del Westone 3) pero no es una funda para llevarla en el bolsillo del tejano porque es voluminosa.


Como en otros intracanales, al SM3 se le puede acoplar un molde a medida del canal auditivo. En la siguiente imagen aparece con el molde de Earprotech que me hice para el Westone 3:


También incluye la hoja de garantía. Un año, por cierto.

El empaquetado es bueno: no es la lujosa caja del Shure SE530 pero ofrece una buena protección, que es de lo que se trata. No tengo queja al respecto aunque, la verdad, tampoco me importa demasiado cómo sea la caja.

Carcasa y cableado

Aquí empiezan a vislumbrarse las peculiaridades de la carcasa del SM3:


Es una carcasa angulosa aunque con acabados romos que lo hacen un poco más incómodo que el Westone UM3x, con una carcasa más redondeada.


Poco o nada tiene en común con los de driver dinámico como el Monster Turbine Pro Gold, al que se le parece tanto como una pera a una castaña. Tampoco se parece al Sennheiser IE8:


El apéndice del auricular es más corto y rechoncho en el SM3 por el  largo y estilizado UM3x. Creo que este diseño también contribuye a que el UM3x me resulte más cómodo, seguramente porque ayuda a que quede mejor encajado en la cavidad.


En definitiva, el SM3 se hace un poco incómodo transcurridos unos pocos minutos de uso continuado. Para mi gusto, el Westone gana en este aspecto.

A la izquierda, el cable y conector del UM3x. A la derecha, el del SM3.

En cuanto al cable, yo lo veo prácticamente igual que el del UM3x: trenzado, flexible, ligero, resistente y nada microfónico. El conector es el mismo y la única diferencia está en la "Y" así como en el regulador de presión (no sé cómo llamarlo). Me gusta más el diseño del UM3x.

Sensaciones sonoras

He conectado el SM3, con las olivas negras, al Sandisk Fuze v.2 rockboxizado, con los parámetros de audio por defecto. El Fuze mueve tranquilamente éste y el resto de intracanales que tengo o he probado así que lo he usado a pelo, sin amplificador.


Algunos de los discos que he utilizado para esta reseña: 

  • Kongo magni, de Boubacar Traoré
  • Exit calm, de Exit Calm
  • Welcome to the cruel world, de Ben Harper
  • Interpol, de Interpol 
  • This is the beginning of a beautiful friendship, de Bigott
  • Abbey is blue, de Abbey Lincoln
  • Quiet letters, de Bliss
  • Grab that gun, de The Organ
  • The black light, de Calexico
  • Orchestrion, de Pat Metheny
  • Cigarettes, de Russian Red
  • Lost in a dream, de Paul Motian
  • Time capsule, de Barrington Levy

La clásica y el metal se quedan fuera de la lista porque poco o nada escucho de estos géneros.

Entrando en materia

La principal diferencia que encuentro entre el Earsonics SM3 y el Westone UM3x es la respuesta en graves y agudos.



Para aquellos que huyan del rollo bass-head, mejor olvidarse un poco del UM3x. Este auricular tiene mucha pegada, más que el SM3. No es un bajo profundo pero sí más denso con lo que para aquellos que busquen definición pero en un contexto de equilibrio y control, el Earsonics puede aportar un plus de frescura que el UM3x no tiene.

El grave del UM3x es más orgánico, más caliente, por la contención en la respuesta del SM3. Ambos auriculares tienen más cosas que menos en común pero en este aspecto situaría al SM3 más próximo a la respuesta en graves del Etymotic ER-4P que al hinchado UM3x o al frío, casi helado grave del Hifiman RE0.


Nunca diría que el SM3 es un auricular sin graves. Tampoco que tiene demasiado. Tiene y de excelente calidad. Es un grave delicado, cálido, dulce pero cristalino y definido al mismo tiempo. Quizás no tiene la extensión del UM3x. Seguramente esas cualidades consiguen meterme directamente en el tema que suena y pasarme horas sin distracciones. En el UM3x es más difícil conseguirlo sin tener la sensación de que el grave anda un poco pasado.

Cuando el tema ya aporta una buena dosis de graves -se me ocurre algún tema de Ben Harper- la respuesta del UM3x es por exceso, comparativamente hablando, mientras que en el SM3 parece más coherente y racional. Cuando hay poco grave, el peso del UM3x logra sacar una buena pegada, mucho más  amena, mientras que la respuesta del SM3 queda más atenuada. 

La otra cualidad que destacaría, a priori, del SM3 es la respuesta en agudos. Como pasa al respecto de los graves, el SM3 no llega tan arriba como en el UM3x pero nuevamente consigue que las escuchas sean más digeribles, sin rastros de sibilancias y sin el punto incisivo ya característico en los Westone de tres vías que he probado hasta ahora.

No se trata de un agudo aburrido, sin alma, descafeinado. Aporta suficiente detalle y claridad pero sin llegar a las cumbres por donde se pasea normalmente el UM3x.

Como en los graves, el agudo más comedido del Earsonics va bien para unas cosas y para otras va mejor el Westone: en temas electrónicos, por ejemplo, donde aparecen platillos y otros instrumentos que inciden sobre las notas altas, el UM3x los consigue trae al frente con vitalidad mientras que en el SM3 se queda ligeramente apagados. Con temas más rockeros, la candidez del SM3 en la zona alta facilita llevar hacia adelante la zona media, haciendo la escucha más apacible mientras que el UM3x queda algo despendolado, algo  pasadito de vueltas.

Es decir, el SM3 no llega tan abajo como el UM3x pero, al mismo tiempo, tampoco tan arriba. Eso le aporta cierto equilibrio al conjunto pero en otros momentos puede quedarse algo corto, restándole la vigorosidad y respuesta más orgánica del UM3x.


En todo este entramado, casi diría que el gran beneficiado es el rango medio. No tiene la respuesta de un Grado GR8, Shure SE535 o incluso del Monster Turbine Pro Gold, con un medio más crujiente, desgarrador y enérgico, pero me parece más natural que el del UM3x, apocado entre graves densos y agudos en ocasiones estridentes.

Cabe decir que este Westone, al igual que el Westone 3, no me parecen auriculares especialmente idóneos para temas rockeros. Incidir en los extremos sólo consigue remarcar su natural perfil en 'V', más acentuado si cabe en el Westone 3, cuando se necesita más bien calidez y un medio más enérgico. Para folkear o mover las caderas a ritmo de bits infernales de drum&bass va muy bien pero cuando en mi lista de reproducción aparece The Organ, por ejemplo, la mirada se me va inevitablemente hacia el GR8. El SM3 estaría a medio camino de los dos y consigue un grave más eléctrico, un agudo menos agotador y un medio más adelantado que el UM3x.

Voces e instrumentación quedan mejor empacados en el SM3 que en UM3x. La presentación espacial es ligeramente más extensa en el SM3 que en el UM3x pero no llega a ser un sonido envolvente sino más bien cercano, donde todo queda más apretado que en un Shure SE530 o MTPG. Los agudos del UM3x parece que estiran un poco más el escenario dando una engañosa sensación de amplitud porque realmente no lo consigue. Por ejemplo, la voz de Lourdes, de Russian Red, aparece más adelantada que la instrumentación en el SM3 mientras que en el UM3x parece que todo llegue al mismo paso y un poco más atrás. En cualquier caso, ninguno tiene la amplitud de escena del Monster o Shure.

La suerte del Earsonics SM3 es que toca todos los palos con bastante soltura y he podido disfrutar con el jazz de Paul Motian, los ritmos más exóticos de Boubacar Traoré y también con el último disco de Interpol.

Sobretodo es calidez lo que me aporta, unos momentos de relax casi al nivel del mismísimo Sennheiser HD600, salvando las distancias, como en un viaje en automóvil en donde vas descubriendo el paisaje desde la ventanilla, sin distracciones, en clara actitud pasiva pero absolutamente receptiva.

El Westone UM3x es más bien de ir a buscar esas emociones, de acción directa, de querer sentir ese platillo sonar poderoso en algún punto de tu cabeza al mismo tiempo que el grave martillea tu sien sin contemplaciones. Es la diferencia entre ver lo que pasa desde tu asiento o sacar la cabeza por la ventanilla.

Conclusión

A lo poco que se investigue es fácil encontrar propietarios muy satisfechos del Earsonics SM3. Un servidor es uno de ellos, para no ir muy lejos. También detractores del UM3x, y de los Westone en general, por ese característico grave rimbombante, en ocasiones, pero también por unos agudos algo pasaditos, en otras.

Por lo que al SM3 respecta, pocas pegas le pongo: tiene un grave de calidad, preciso, ligero y rápido; un agudo muy nítido y bien calibrado, para nada excesivo ni sibilante; y un medio con un buen timbre, mejor que el ténue UM3x, demasiado acomodado entre graves y agudos.

Los acabados del SM3 son tan buenos como en el UM3x y el mayor inconveniente que veo, por poner alguna objeción, es el de la confortabilidad: esa carcasa angulosa aunque con acabados romos puede incomodar tras unos largos periodos de escucha. No llega a problema pero está bien tenerlo en cuenta.


En definitiva, aquel que busque un sonido más natural y fresco, el SM3 me parece mejor opción que el UM3x. Aquel que busque una experiencia más orgánica,  es más que probable que lo consiga con el Westone UM3x. Los dos son excelentes auriculares que me los compraría nuevamente con los ojos cerrados a no ser que tuviera ya en mente un Westone 4, el "siguiente nivel", como dicen.

Hasta la próxima reseña.

Comentarios

Bugman ha dicho que…
Qué ganas tenía de leerte en esta "novedosa" reseña... Me ha gustado mucho esas comparativas entre sensaciones!

Buenísima!
Pedro Botero ha dicho que…
magnifico, blogoblo, com siempre.
al final te ha quedado una comparativa casi sin querer entre estos dos monstruos sonoros.
Anónimo ha dicho que…
Ya tenía ganas de ver tu revisión sobre los SM3. Has tardado, pero ha merecido la pena.

Yo los tengo desde hace poco más de un año y cada día los disfruto más. Por cierto, ¿has probado con las Bi flanges de Sensorcom?. Te las recomiendo si aun no lo ha hecho.
Blogoblo ha dicho que…
Ha costado lo suyo pero lo he conseguido. :)

¿Qué diferencia las tips de Sensorcom de las doble banda que vienen con el SM3? Me he acostumbrado a usar de forma habitual las Comply y apenas uso ya las de silicona.
Anónimo ha dicho que…
Las Sensorcom son ligeramente mas pequeñas y menos flexibles que las de serie, pero lo curioso es que con el uso se ablandan y suenan mejor.
Las Comply aislan bastante, pero para mi gusto tienden a velar ligeramente el sonido y a enturbiar un poco los graves.
Gonzalo ha dicho que…
Muchas gracias por la fantástica review, y por meter en el saco a los UM3x.Llevo mucho tiempo leyendo cosas sobre los UM3x, y, al final, nunca pongo los cuernos a los Shure SE530...porque me tira un pelo para atrás el soundstage de los UM3x, ya que hay muchos usuarios que lo señalan como pega. Pero me pone mucho la gran separación de instrumentos que dicen que tienen. ¿Tu qué opinas entre SE530 y UM3x?
Anónimo ha dicho que…
Hola Blogobló.
Tengo una curiosidad.
Cuando comparas dos auriculares,para ver el perfil sonoro de cada uno,¿vas intercambiando ambos auriculares canción por canción o escuchas varias canciones seguidas con uno y luego con el otro?

Gracias.
Blogoblo ha dicho que…
No tengo una metodología clara y definida para comparar varios auriculares.

Digamos que utilizo los dos sistemas que mencionas: unas veces hago unas escuchas seguidas con cada auricular combinando diferentes canciones y estilos para hacerme una idea general, y en otras ocasiones, cuando intento hilar un poco más fino, los confronto con canciones y estilos concretos (normalmente ésto lo hago cuando hay algún aspecto característico de una canción que tengo mejor identificado y lo comparo en ese punto).